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Para mamás y papás: cómo repasar vocabulario con tu hijo

Repasar vocabulario en la mesa de la cocina termina fácilmente en regaños, suspiros y una lista que no se aprendió. No tiene que ser así. Aquí te decimos cómo hacerlo para que las palabras se queden, en diez minutos en lugar de cuarenta y sin pelear.

Sesiones cortas, varios días

La decisión más importante es cuándo practican, no cuánto tiempo. De cinco a diez minutos durante tres o cuatro días antes del examen sirven más que una tarde larga el día anterior, aunque el tiempo total sea el mismo. Los estudios sobre la práctica espaciada coinciden de forma poco común en este punto.

Elijan un momento fijo que no compita con algo divertido: después de comer algo por la tarde, camino al entrenamiento o mientras se hace la cena. Una sesión corta y con un final claro es más fácil de aceptar. Paren cuando se acabe el tiempo, aunque algunas palabras no se hayan quedado. Mañana las retoman. Si el examen ya es mañana, hay un plan en ¿Examen de vocabulario mañana?.

Deja que tu hijo intente primero

Lee la palabra y espera. Cuenta en silencio hasta cinco antes de ayudar. El esfuerzo de buscar en la memoria es lo que hace que la palabra se quede, así que una respuesta que llega después de pensar un poco vale más que una que tú le das de inmediato.

Eso vale incluso cuando la respuesta es incorrecta. En experimentos con adultos, intentar adivinar y equivocarse, y luego ver la respuesta correcta, llevó a recordar mejor que solo leer la respuesta. Así que pídele que intente adivinar en lugar de aceptar un “no sé”, y luego dale la respuesta correcta enseguida.

Vuelve a las palabras que falló después de unas cuantas más, y otra vez al final. Las que contestó bien también deben volver al día siguiente. Acertar una palabra una vez no quiere decir que ya se la sepa.

Practiquen en los dos sentidos

Pregunta primero del idioma nuevo al español, que es más fácil, y después del español al idioma nuevo. Uno mejora sobre todo en el sentido que practica, y partir del español es lo que tu hijo o hija necesita para escribir y decir algo por su cuenta. Revisa en la tarea, o pregúntale al profesor, en qué sentido viene el examen.

¿En voz alta o por escrito?

Preguntar en voz alta es rápido y se puede hacer en cualquier lugar, y tu hijo dice las palabras, lo que por sí mismo ayuda a recordar. Pero si el examen en la escuela es escrito, también hay que practicar la ortografía. Una palabra que suena bien puede estar mal escrita.

  • Al principio de la semana: en voz alta, en los dos sentidos.
  • A mitad de semana: tu hijo escribe las respuestas, en papel o en una app. Revísenlas juntos enseguida.
  • La noche anterior: toda la lista por escrito, igual que en el examen.

No necesitas saber el idioma. Pídele a tu hijo que te lea la palabra en voz alta, y revisen el libro si no están seguros de la pronunciación. Guíate por la lista, no por tu intuición.

Cómo evitar los regaños

La investigación sobre cómo los padres ayudan con las tareas muestra que importa más la forma de ayudar que la cantidad. La ayuda que deja algunas decisiones en manos del niño, que se centra en el trabajo y que se da de buen humor va de la mano con mejores resultados y más motivación que la ayuda controladora o irritada.

  • Deja que tu hijo elija cuándo practican, antes o después de cenar, y con qué sentido empiezan.
  • Dile qué mejoró. “Ayer te sabías cuatro palabras, hoy siete” le da más que un “muy bien”.
  • Corrige en pocas palabras. Da la respuesta correcta y sigue, sin sermón y sin suspiros.
  • Paren cuando ya no avance. Un descanso, o una sesión nueva mañana, es mejor que diez minutos más de mal humor.

Cuando la app ayuda

No puedes sentarte a su lado cada vez, y los adolescentes muchas veces quieren arreglárselas solos. Learn It es una app gratis para iPhone y iPad, sin anuncios, que se encarga de preguntar. Tu hijo escribe las palabras de la semana y practica con Escribir, Opción múltiple o Tarjetas. En Escribir teclea la respuesta completa y ve al momento si estuvo bien, y después de la ronda puede practicar solo las que falló. Con Invertir se le da la vuelta al quiz, así que se practican los dos sentidos. La app la usan alumnos desde la primaria y la secundaria hasta la preparatoria o el bachillerato, también para preguntas de tarea de otras materias.

La app no te reemplaza. Una buena combinación es que tu hijo practique solo en la app un par de días, y que tú hagas una ronda en voz alta al final de la semana.

También hay más de 100 quizzes listos, por ejemplo La familia en inglés, Colores en inglés y Tabla del 7.

Fuentes

  1. Cepeda, N. J., Pashler, H., Vul, E., Wixted, J. T. & Rohrer, D. (2006). Distributed practice in verbal recall tasks: A review and quantitative synthesis. Psychological Bulletin, 132(3).
  2. Roediger, H. L. & Karpicke, J. D. (2006). Test-enhanced learning: Taking memory tests improves long-term retention. Psychological Science, 17(3).
  3. Kornell, N., Hays, M. J. & Bjork, R. A. (2009). Unsuccessful retrieval attempts enhance subsequent learning. Journal of Experimental Psychology: Learning, Memory, and Cognition, 35(4).
  4. Kang, S. H. K., McDermott, K. B. & Roediger, H. L. (2007). Test format and corrective feedback modify the effect of testing on long-term retention. European Journal of Cognitive Psychology, 19(4–5).
  5. Griffin, G. & Harley, T. A. (1996). List learning of second language vocabulary. Applied Psycholinguistics, 17(4).
  6. MacLeod, C. M., Gopie, N., Hourihan, K. L., Neary, K. R. & Ozubko, J. D. (2010). The production effect: Delineation of a phenomenon. Journal of Experimental Psychology: Learning, Memory, and Cognition, 36(3).
  7. Pomerantz, E. M., Moorman, E. A. & Litwack, S. D. (2007). The how, whom, and why of parents’ involvement in children’s academic lives: More is not always better. Review of Educational Research, 77(3).

Sobre el autor

Hugo Falk empezó a crear Learn It en 2016, cuando tenía doce años. Durante toda su etapa escolar usó la app él mismo y la probó con sus compañeros y profesores.